El derecho se convirtió en la forma de dar estructura a mi vocación de servicio. Mi formación desde el activismo moldeó para siempre mi manera de ejercer la profesión: el litigio no es solo técnica; es acompañamiento humano. A lo largo de los años he ejercido en áreas esenciales del Derecho Familiar, Civil, Laboral y Penal. He acompañado casos de divorcio, reconocimiento de paternidad, responsabilidad parental, conflictos patrimoniales y litigios de alta responsabilidad. Pero detrás de cada expediente, siempre hay una historia humana que merece contención y claridad.
Mi compromiso es brindar:
Creo profundamente en que el derecho debe estar al servicio de la persona, no del conflicto.
Para parejas que buscan claridad jurídica, acompañamiento preventivo y decisiones informadas, dentro o fuera de su proceso de vida en común.
Orientación prudente para personas que han vivido abuso en contextos religiosos:
explico rutas civiles y eclesiásticas, derechos, alternativas y procesos, sin revictimización y con absoluto respeto.
Acompañamiento para miembros del clero o vida consagrada que necesitan orientación sobre su situación canónica, derechos, obligaciones o procesos internos.